Verdad que muchas veces nos hacemos la pregunta, ¿Cuánto valor tiene la amistad? sí es verdadera??, sí merece la pena??!!…cuantas veces en nuestro tiempo de soledad hemos buscado esa semilla que llamamos ‘amistad’… recuerdos de 'nuestros amigos de infancia', de rutas, de marchitas nocturnas.. En estas épocas de soledad se establecen en
nuestro pensamiento unas bases de circuitos neurotransmisores que quieren dar una relación puediendo ser eterna o no, lo que si debería ser reciproca, franca, noble y
sin intereses.
Yo veo la amistad como un tesoro transparente, sí, de la misma forma que vemos ese chorro de agua, montaña, pajarito, flor; en el fondo lo que quisiéramos que fuera nuestro motor de nuestra existencia sin el cual nuestra vida fuese menos fluida.
Al final el hombre es lo que queda de un niño, porque no buscar eso que nos queda, intentando comprender la palabra amigo. Porque preocuparnos de nuevos comienzos, si el privilegio que todavía nos queda es que no debemos esperar dígitos, ni números, simplemente tenemos que llamar, la fortuna nos regala eso tan bonito que es un amigo, que si sabemos conservar en el tiempo, después seguirá ocupando nuestro corazón y con el que prolongaremos nuestras alegrías.
Así veremos como pasa el tiempo, con menos miedos, sin esas prisas, pasara, pero más despacio, será mucho más simpático, a partir de aquí comprenderemos, valoraremos, esos recuerdos comunes, risas; alcanzando aquí la madurez, pero seguiremos manteniendo nuestra juventud, junto al apoyo que nos damos. En valores, lo que podemos entender, creo, que es el más importante es el dar sin pedir nada a cambio, seguiremos siendo niños con corbata, jugáremos entre los árboles, aremos caminatas risueñas. Y es que al final comprobaremos que no somos tan distintos cuando de verdad sentimos que los cariños son los mismos. Dando nuestro corazón ingenuo, sin malicia, de verdad, es donde sentiremos ese fraguar para siempre cuando hagamos de nuestras vidas -‘caminatas’- diferentes y vallamos por distintas sendas. ¡Qué silenciosamente es la amistad, que definitiva serán y cuanto se añorara-remos. Estos versos inacabados de Antonio Machado: “aquellos días azules, aquel sol de infancia”!. La amistad nunca –único testigo permanente- debería separarse, ni perderse. Muchos hemos tenido un buen amigo y no lo hemos sabido conservar. Quizás por no haber insistido en su valor, hemos tenido envidia, y no hemos tenido en cuenta, ni siquiera nos hemos dado cuenta, en su gratuidad y espontaneidad.
Pero creo que es más, la amistad, que no tiene edad, es compatible con el amor y tan romántico como el y, si separamos ambos sentimientos, pienso que saldría mejor parada la amistad. Somos dos amigos porque ambos queremos serlo, sin embargo, uno puede estar enamorado de quien le ignora. También es un sentimiento de nobleza: si un amigo defrauda o engaña. La amistad seguramente la rompamos, es necesario que conservemos ese aprecio moral por ese amigo. Todavía hay más diferencias a favor de la amistad; la intimidad que con el tiempo vamos teniendo, por eso al no querernos exponernos vallamos poco a poco, sin prisas.
Con los amigos al final no firmamos compromisos, no hay ceremonias, ni pedimos la mano. Todo lo contrario cada año tendríamos que celebrar cumpleaños, de plata y de platino.
Dicen los expertos que un dato para detectar la inteligencia emocional de alguien es su capacidad para conservar amigos de la infancia y la juventud. Es cierto, por eso creo que es mucha la inteligencia emocional que tiene una persona a la que conozco 20 años, que ayer, puede ser cierto, sin embargo algunas veces, también la podemos encontrar en pequeños segundos, sin ninguna razón. Celebremos en ser amigos, tener amigos..Bonita semana
nuestro pensamiento unas bases de circuitos neurotransmisores que quieren dar una relación puediendo ser eterna o no, lo que si debería ser reciproca, franca, noble y
sin intereses.Yo veo la amistad como un tesoro transparente, sí, de la misma forma que vemos ese chorro de agua, montaña, pajarito, flor; en el fondo lo que quisiéramos que fuera nuestro motor de nuestra existencia sin el cual nuestra vida fuese menos fluida.
Al final el hombre es lo que queda de un niño, porque no buscar eso que nos queda, intentando comprender la palabra amigo. Porque preocuparnos de nuevos comienzos, si el privilegio que todavía nos queda es que no debemos esperar dígitos, ni números, simplemente tenemos que llamar, la fortuna nos regala eso tan bonito que es un amigo, que si sabemos conservar en el tiempo, después seguirá ocupando nuestro corazón y con el que prolongaremos nuestras alegrías.
Así veremos como pasa el tiempo, con menos miedos, sin esas prisas, pasara, pero más despacio, será mucho más simpático, a partir de aquí comprenderemos, valoraremos, esos recuerdos comunes, risas; alcanzando aquí la madurez, pero seguiremos manteniendo nuestra juventud, junto al apoyo que nos damos. En valores, lo que podemos entender, creo, que es el más importante es el dar sin pedir nada a cambio, seguiremos siendo niños con corbata, jugáremos entre los árboles, aremos caminatas risueñas. Y es que al final comprobaremos que no somos tan distintos cuando de verdad sentimos que los cariños son los mismos. Dando nuestro corazón ingenuo, sin malicia, de verdad, es donde sentiremos ese fraguar para siempre cuando hagamos de nuestras vidas -‘caminatas’- diferentes y vallamos por distintas sendas. ¡Qué silenciosamente es la amistad, que definitiva serán y cuanto se añorara-remos. Estos versos inacabados de Antonio Machado: “aquellos días azules, aquel sol de infancia”!. La amistad nunca –único testigo permanente- debería separarse, ni perderse. Muchos hemos tenido un buen amigo y no lo hemos sabido conservar. Quizás por no haber insistido en su valor, hemos tenido envidia, y no hemos tenido en cuenta, ni siquiera nos hemos dado cuenta, en su gratuidad y espontaneidad.
Pero creo que es más, la amistad, que no tiene edad, es compatible con el amor y tan romántico como el y, si separamos ambos sentimientos, pienso que saldría mejor parada la amistad. Somos dos amigos porque ambos queremos serlo, sin embargo, uno puede estar enamorado de quien le ignora. También es un sentimiento de nobleza: si un amigo defrauda o engaña. La amistad seguramente la rompamos, es necesario que conservemos ese aprecio moral por ese amigo. Todavía hay más diferencias a favor de la amistad; la intimidad que con el tiempo vamos teniendo, por eso al no querernos exponernos vallamos poco a poco, sin prisas.
Con los amigos al final no firmamos compromisos, no hay ceremonias, ni pedimos la mano. Todo lo contrario cada año tendríamos que celebrar cumpleaños, de plata y de platino.
Dicen los expertos que un dato para detectar la inteligencia emocional de alguien es su capacidad para conservar amigos de la infancia y la juventud. Es cierto, por eso creo que es mucha la inteligencia emocional que tiene una persona a la que conozco 20 años, que ayer, puede ser cierto, sin embargo algunas veces, también la podemos encontrar en pequeños segundos, sin ninguna razón. Celebremos en ser amigos, tener amigos..Bonita semana
No hay comentarios:
Publicar un comentario